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Descubra el Estado de Rio de Janeiro. Bañado en toda su extensión por el océano Atlántico, la naturaleza generosamente modeló un litoral lleno de matices y recortes, angras y bahías, cubiertas de arenas blancas. Es cerca a ese mar que alterna tonos azules y verdes, aguas tranquilas y olas perfectas, la naturaleza se esforzó en la construcción de curiosas formas geométricas, creando picos audaciosos, declives, montañas abruptas y piedras puntiagudas para volver todavía más radiante la belleza estampada en sus playas. Y además de toda la exuberante naturaleza y de todo su requísimo pasado, también dispone de la población más gentil, simpatíca, animada y hospitalera entre los mayores destinos turisticos del mundo. No podría ser diferente en una tierra cuyo símbolo mayor es el propio: Cristo Redenor de brazos abiertos. 
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